lunes, 9 de octubre de 2017

15 ERRORES FRECUENTES EN LA REDACCIÓN DE UN TEXTO



La sintaxis, la gramática, el estilo… Son aspectos que debemos tener muy presentes a la hora de redactar un texto y que, sin embargo, relegamos frecuentemente a un segundo plano. El contenido es tan importante como la forma en que lo exponemos a lo largo de un texto. Por ello, es importante detectar nuestros errores más comunes en la redacción, con el claro objetivo de encontrar su solución. ¿Comenzamos?

 1. En ocasiones abusamos de la coma, con el objetivo de facilitar la lectura. Es incorrecto separar el sujeto del predicado con este signo ortográfico, ya que complicamos la oración.

 2. Generamos discordancias entre sujeto y predicado, sobre todo con sujetos que hacen referencia a un conjunto de individuos.Ejemplo a evitar: son gente honesta y se comportan como tal. Correctamente sería: es gente honesta y se comporta como tal.

 3. Utilizamos de forma incorrecta el llamado infinitivo introductor, como si este fuera una forma independiente de cualquier persona gramatical. En lugar de ello, es preferible hacer uso de una perífrasis verbal (unión de dos verbos con un mismo sujeto). 

Ejemplos:“comenzar agradeciendo a los asistentes su presencia, ya que supone un esfuerzo haber llegado hasta este punto”. ➝ “Nos gustaría comenzar agradeciendo a los asistentes su presencia, ya que supone un esfuerzo haber llegado hasta este punto”.

 4. Abusamos de la negación.

 5. No somos coherentes con el uso de un mismo sujeto a lo largo del texto. Por ejemplo, “soy consciente de la problemática estudiada” no concuerda con una expresión como “según citamos en el texto” o una conclusión como “la investigación determina que…”

 6. Tampoco debemos alejar el verbo del sujeto. El contenido es tan importante como la forma en que lo exponemos a lo largo de un texto

 7. Cada párrafo no debería sobrepasar las 10 líneas. Por lo general, deberemos exponer una idea por párrafo.

 8. ¿Y si evitamos el uso de “florituras” y expresiones excesivamente complejas? Escribir debería de convertirse en la búsqueda del equilibrio: si bien cometemos con frecuencia el fallo de trasladar las expresiones orales y coloquiales al terreno de la narración, tampoco es correcto complicar los textos en exceso. Las oraciones deben ser sencillas y entendibles.

 9. Al hilo de esta última idea: hacemos un uso limitado de nuestro vocabulario, siendo en muchas ocasiones repetitivos. Para evitarlo, basta con detectar si hemos repetido algunas palabras en concreto y buscar sinónimos.

10. Por otra parte, también abusamos de los comodines, con conceptos como “la cuestión” o “el asunto”. Ejemplo a evitar: “es necesario recalcar la importancia de una cuestión como el correcto uso de la ortografía”. Sería preferible: “es necesario recalcar la importancia del correcto uso de la ortografía”.

11. Debemos huir de los anglicismos. Si la palabra en cuestión tiene su correspondiente traducción al español, es preferible utilizar siempre esta última ➝ ¿Recibiste mi e-mail correctamente? Mejor: ¿recibiste mi correo electrónico correctamente?

12. ¿Conoces las cacofonías? Son las combinaciones de sonidos que durante la lectura no suenan de forma armónica. En ocasiones escribimos sin reparar en la persona que posteriormente leerá el texto, lo que produce que puedan aparecer cacofonías a lo largo del mismo.Ejemplo: “Ya son años trabajando en la construcción con motivación y perfección”.

13. No es aconsejable abusar de las mayúsculas. Deberían limitarse a los nombres propios y el comienzo de las oraciones. El uso inadecuado de las mismas puede interpretarse como un grito hacia el lector.

14. En un texto, los números deben escribirse preferiblemente con letra, en lugar de cifras. A excepción de los decimales o números excesivamente grandes. Ejemplo: “diez mil personas asistieron a la manifestación por la libertad”, en lugar de “10.000 personas asistieron a la manifestación por la libertad”.

15. Y por último, las abreviaturas: no todos conocemos qué significan, por ejemplo, unas siglas utilizadas en el texto. Es recomendable escribir el término completo la primera vez, con la abreviatura entre paréntesis, y a partir de entonces ya hacer uso de la misma.

Consejos para una buena escritura

10 consejos para escribir bien


Si bien la profesión de escritor exige práctica, disciplina, imaginación, investigación y diversas técnicas según el género específico, escribir no es una cosa de solo escritores. En este artículo te compartimos 10 consejos para que escribas correctamente.


En la vida diaria nos enfrentamos a diversos tipos de documentos: un informe ejecutivo, una carta, un comunicado de la empresa a su público, una tarea en la escuela o la universidad, una tesis, entre muchos otros, y esto requiere seguir unos mínimos pasos. Si quieres escribir de forma correcta, sigue estos 10 consejos:

1. Leer
Independientemente de cuál sea el tipo de literatura que se desee crear, ya sea narrativa, documentos o libros de texto, es importante que el escritor lea mucho. Aunque no lo parezca, leer enseña al cerebro sobre la manera de escribir, las reglas ocultas, los estilos de los escritores. Eventualmente el escritor aprenderá a desarrollar su propio estilo.


2. Escribir
Al igual que cualquier trabajo o ejercicio, la escritura requiere práctica. Por lo tanto, solo escribiendo se puede aprender a escribir y mejorar sobre la marcha. La práctica es fundamental para dominar este oficio.


3. Investigar
Antes de escribir es importante documentarse sobre el tema a tratar y la manera idónea de construir los textos que presentarán a sus receptores. Preguntarse, ¿sabes todo lo que necesitas sobre el tema?, ¿tienes todos los datos y la bibliografía necesaria? Según el tipo de documento se podría buscar uno similar que pudiera servir de referencia en cuanto a estructura o enfoque. Tener a mano un buen diccionario.


4.  Claridad
Tener claro de qué se va a hablar en el texto, cuál es el tema o las ideas a tratar. ¿Qué objetivo quiero lograr con ese texto? Si no está claro, despejar toda duda antes de empezar a escribir. Ayuda plasmar las ideas fundamentales, incluso ordenándolas en función de lo que se quiere.


5. No sobrecargar
No usar palabras rebuscadas o expresiones demasiado elaboradas. El autor no debe tratar de demostrar cuán amplio e impresionante es su vocabulario. De ser el caso, el autor debe hacer uso de ese vocabulario para producir un texto que fluya de forma natural, sin pretensiones, sencillo y claro.

 
6. Escribir el primer borrador
Puede ser a mano si le resulta más cómodo o en el computador. Desarrollar todas las ideas de acuerdo al orden establecido, pero sin preocuparse demasiado si éste se rompe, y sin detenerse mucho en la ortografía o la sintaxis. Volcar todas las ideas en el papel sin censura.
 
7. Revisar su ortografía
Ahora sí revisar el borrador, y luego seguir las normas de sintaxis y de ortografía que dicta la Real Academia de la Lengua Española (RAE); fijarse si hay repeticiones de palabras o ideas, si se han recogido todos los puntos a tratar y si el escrito expresa lo que se esperaba. Se puede llenar ese primer borrador de tachaduras, cambiar cosas de lugar, precisar más una cierta idea, agregar una que falte, etc. 


8. Descansar
Obtener el texto definitivo incluyendo todas las correcciones. Una vez conforme con él, dejarlo reposar un tiempo (pueden ser una horas o días según el tiempo que se tenga) y darle una última lectura en la que podrían hacerse nuevas enmiendas.


9. Realimentación
También resulta efectivo que lo lea otra persona para obtener una perspectiva diferente.


10. Hoja en blanco
Todos los expertos concluyen que frente a una hoja en blanco, lo mejor es lanzarse a escribir, plasmar esas primeras ideas y no darle mucha importancia a los resultados iniciales, ya que ante un primer borrador siempre será más fácil perfeccionar el documento.

domingo, 8 de octubre de 2017

Distintos tipos de párrafo y en qué clase de textos usarlos

El párrafo o parágrafo es una unidad, tanto lingüística como formal, de vital importancia para producir e interpretar un texto.
Esta unidad organiza el discurso de lo que se dice y, según cómo se lo presente, ayudará a facilitar su comprensión.
Formado por frases u oraciones, el párrafo de un texto aborda una sola temática. Tipográficamente, es el componente del texto que comienza en mayúscula y termina en un punto y aparte.
En esta entrada hago referencia a los distintos tipos de párrafos desde el punto de la composición; es decir, desde la perspectiva formal del párrafo. No importa qué dicen los párrafos sino cómo lucen, cómo se muestran.
Seguro que habrás visto algún texto que comience con “Lorem ipsum dolor sit amet…”. Este texto falso es el que emplean diseñadores y maquetadores para probar si una fuente “funciona”, si un determinado interlineado es correcto, etc.
Se coloca este texto porque, desde el punto de vista formal, no importa qué diga el texto sino cómo se lo presenta, cómo se vistepara el lector.
Para conocer los tipos de párrafos según su estructura lógica (argumentativo, conceptual, descriptivo, expositivo, etc.)

Tipos de párrafos y usos posibles

Un párrafo puede estar alineado de cuatro formas: “en bandera” a la izquierda, “en bandera”a la derecha, justificado o centrado. El párrafo puede tener palabras partidas y estar sangrado.
Los tipos de párrafo, con distintas alineaciones y desde la perspectiva de la composición y la maquetación, son los siguientes:

1. Párrafo normal u ordinario

Es el párrafo que tiene todas las líneas completas, menos la primera y la última. La primera línea lleva sangría, y la última suele quedar más corta que el resto.
De los tipos de párrafo es el más utilizado en cualquier clase de texto. Lo encontramos en la mayoría de los libros de ficción y no ficción. (Digo la mayoría porque muchos se saltan la sangría, aunque se presencia tiene una función específica).

2. Párrafo en bloque

Es el que tiene las líneas todas ocupadas por palabras, incluso la última, y va sin sangría. Es una justificación completa del párrafo que deriva en un bloque compacto de palabras.
El problema que puede presentar este tipo de párrafos es que las letras y las palabras queden distribuidas de manera artificial o forzada.
No es un párrafo apto para composiciones con texto de corrido porque quedaría un “ladrillo” de texto insufrible para leer. Sin embargo, con pericia, puede emplearse en algún recuadro con poco texto.

3. Párrafo alemán o moderno

Es el párrafo que tiene todas las líneas llenas, excepto la última, que queda más corta que el resto. Por tanto, es un párrafo sin sangría.
Es el típico párrafo de inicio de capítulo cuando no se usa letra capital. También es el párrafo que se utiliza tras una o dos líneas en blanco para separar escenas dentro de una novela o desarrollo de conceptos en un libro de no ficción.
Además, es apto para textos de libros de no ficción donde cada párrafo es seguido por una línea en blanco. Es un estilo de composición más moderno que está en auge (sobre todo para hacer que los libros parezcan más largosde lo que son).

4. Párrafo español

Es el párrafo que posee todas las líneas completas menos la última que va centrada.
Es un tipo de párrafo poco empleado aunque puede aplicarse al último párrafo de un capítulo. En novelas, al final del libro, antes de “Fin”, es otro buen lugar para usar este párrafo.
También en textos breves como poemas, epígrafes y algunas leyendas o dedicatorias.

5. Párrafo francés

Es el que tiene la primera línea llena y las restantes sangradas. El tamaño de la sangría de la segunda a la última línea puede variar y se la llama sangría francesa.
Se usa en bloques de textos cortos cuando se quiere destacar el comienzo de cada uno de ellos.
Un ejemplo claro de uso de este párrafo se da en las bibliografías de obras técnicas, científicas, etc. Y también para componer listados y diccionarios.

6. Párrafo asimétrico

Es el que lleva todas las líneas con distintas longitudes y sangrías, dispuestas de forma arbitraria.
Se usa en piezas publicitarias y en libros de artista o de autor. Es un párrafo “loco”. 😀

7. Párrafo “en pie de lámpara”

Se llama así porque simula la forma de una lámpara de pie. El párrafo va centrado y las últimas líneas decrecen en longitud formando una especie de vértice.
Es un estilo de párrafo muy antiguo, era común usarlo en los libros renacentistas y hoy está prácticamente en desuso. Sin embargo, puede utilizarse en algunos contenidos muy esp

8. Párrafo quebrado

Es aquel que lleva todas las líneas alineadas a la izquierda menos la última, que se ubica en el extremo derecho.
También vale a la inversa: todos las líneas del párrafo alineadas a la derecha con el último renglón situado a la izquierda.
Prácticamente no se usa, aunque podemos encontrarlo al final de la última columna de la página impar (derecha). Sería un párrafo diagramado en bandera a la izquierda y con la indicación Continúa en…

9. Párrafo de líneas caídas

No es un párrafo sino un conjunto de párrafos y consiste en comenzar el siguiente párrafo donde acabó el primero.
Antiguamente se empleaba en las cartas manuscritas. Ahora podría usarse en algunos poemas o como experimento, pero no mucho más específicos, como textos decorativos o piezas de diseño gráfico.

miércoles, 30 de agosto de 2017

LA ESCRITURA Y LA UNIVERSIDAD

A propósito de la carta del profesor Camilo Jiménez, en la que expresa su frustración por la incapacidad de los estudiantes universitarios para escribir un párrafo coherente y limpio, y de la respuesta que le da Alejandro Gaviria en El Espectador, me gustaría hacer algunas reflexiones.
Las posturas de Jiménez y Gaviria son valiosas porque hacen público un problema de la educación colombiana y propician su discusión; pero no ofrecen un diagnóstico apropiado, ni propenden por una solución real. No se trata ni de retirarse de la docencia porque los estudiantes no saben escribir (como Jiménez), ni de dictaminar que la causa de la frustración docente es el resentimiento vanidoso de los profesores universitarios (como lo hace Gaviria).
La queja del profesor Jiménez es el primer ítem de todo “memorial de agravios” de los docentes universitarios. Nos lamentamos de la deficiencia de nuestros estudiantes en gramática, redacción y coherencia argumentativa. Le achacamos tal falla, tal vez con alguna razón, a los nuevos medios electrónicos, a la cultura de masas, al predominio del inglés, a la laxitud y desinterés de la edad adolescente; en una palabra, a la negligencia de nuestros estudiantes. Pero no nos hemos puesto a pensar en serio sobre sus causas y soluciones. ¿Por qué escriben mal los estudiantes universitarios colombianos?
Fundamentalmente porque no les han enseñado a escribir. Es evidente que la educación primaria y secundaria colombiana tiene enormes fallas en este frente. Si no queremos que nuestros estudiantes escriban como chatean, lo que debemos hacer es, aunque suene obvio, hacer que escriban más de lo que chatean. La escritura es una actividad que requiere tiempo y orientación pedagógica, y si los colegios no se ocupan seriamente de ella, los estudiantes seguirán chateando más que escribiendo, pues se aprende aquello que se hace, no aquello que se le oye “cacarear” a otros: a los profesores y a algunos padres de familia.
Ahora bien, la universidad se engaña cuando cree que esta labor le corresponde exclusivamente a los colegios. La universidad misma debe continuar y profundizar en ella. Esto suena chocante para muchos profesores universitarios que consideran que están allí para fines más altos o científicamente más relevantes; pero la suya es simplemente una ilusión falsa. Tan falsa como creer que los futuros “profesionales exitosos” no necesitan aprender a escribir bien pues les basta con manejar las nuevas tecnologías para comunicarse en su entorno profesional. Resulta ridículo —aunque se trata de un prejuicio bastante extendido— pensar que la universidad no tiene que preocuparse de promover la escritura en carreras como las ingenierías, la administración o la economía. La escritura no es un problema exclusivo de las humanidades. Es una destreza esencial en todas las profesiones, pues una escritura ordenada, cuidadosa y precisa es la indicación más directa de una mente capaz de distinguir conceptos, hacerse a sus propias opiniones y criticar con fundamento. Quien escribe mal piensa confusamente y quien piensa confusamente, por lo general, tiene opiniones que no sobrepasan el ámbito del lugar común. Pero, además, el tipo de formación que la universidad se propone —una formación universal, disciplinar y crítica— tiene por columna vertebral a la escritura. No se rebaja un profesor universitario cuando explica, en su clase de filosofía o de astrofísica, cómo se usa correctamente un gerundio o una preposición. Por el contrario, contribuye a hacer mucho más claro y eficiente el lenguaje de su comunidad científica y les ofrece a sus estudiantes una habilidad que, sin duda alguna, los diferenciará de sus futuros colegas.
Finalmente, otra razón por la cual la escritura debe seguir enseñándose en la universidad es que ésta es una destreza que nunca logramos dominar por completo. Esto lo saben, más que nadie, los mismos profesores universitarios: no hay actividad académica más difícil, más sufrida y a la vez profundamente satisfactoria, que la escritura. Buscar sinónimos, enterarse de las nuevas reglas y de los modismos finalmente aceptados, procurar la precisión y la coherencia, evitar las muletillas, aligerar o hacer más denso el estilo, alejarse de las convenciones... todas estas acciones son realizadas —consciente o inconscientemente— por quien ha adquirido en la infancia y afianzado en la juventud (sí, ¡en la universidad!) el hábito de la escritura.
Quisiera, por último, poner esta reflexión en el contexto de la reforma a la educación superior colombiana. Si queremos realmente tener una educación superior de calidad, la enseñanza de la escritura debe ser una prioridad. Algunas de las estrategias necesarias para ello, son:
— Implementación de Centros de Escritura. La mayoría de las universidades en el exterior cuentan con estos centros (en Colombia, que yo sepa, sólo la Universidad de Los Andes), donde estudiantes con deficiencias de escritura pueden recibir asesoría calificada por parte de otros estudiantes o de profesores especializados. Estos centros constituyen un apoyo enorme para el profesor universitario que, si bien no debe desdeñar la enseñanza del español en su aula de clase, evidentemente tampoco puede dedicarle a ella todo su tiempo y esfuerzo. Hay estudiantes, además, que tienen serios problemas de escritura; para ellos la ayuda de otro estudiante es mucho más productiva que la condena inmisericorde del profesor que “raja” y anota al margen del examen: “¡usted no sabe escribir!”.
— Cursos de escritura: la mayoría de estos cursos son vistos como “costura” o “relleno”, no sólo por los estudiantes sino también por los profesores. Es importante que la comunidad universitaria demande cursos de calidad de este tipo y les de la importancia que tienen.
— Bilingüismo: Escriben mejor quienes conocen varios idiomas. La razón es que al aprender un segundo idioma, el estudiante se acostumbra a manejar estructuras gramaticales y esto le permite evaluar el uso que hace de las de su idioma nativo, aprendidas de manera informal o muy temprano en la vida para poder recordarlas.
— Número de estudiantes por curso: los profesores universitarios sólo podrán asumir la continuación de la enseñanza del español escrito si tienen cursos con un número manejable de estudiantes. Los cursos masivos obligan al profesor a realizar exámenes de respuestas cortas o de selección múltiple. Por su parte, los estudiantes que sólo se enfrentan a cursos de este tipo simplemente no tienen la oportunidad de aprender a escribir.

lunes, 7 de agosto de 2017

La pluma es la lengua del Alma

Hola chicos, aquí esta nuestro Bog de Lectura critica. espero que cada vez que entren a el la inspiración los acompañe. 
Aquí tienen algunas de las razones y beneficios que trae escribir de manera adecuada. 

  •  Tener una buena ortografía demuestra el nivel de tu orden mental y seguridad, ya que a través de la escritura se ve como estructuras un texto, si tienes ideas claras o si estás disperso. Estas características también se aplican y se asocian en los diferentes ámbitos de la vida.

  •  Aunque se trate de un corto mensaje de texto, escribir correctamente hace que el receptor se sienta valorado ya que le damos la importancia debida.
  • La capacidad de escribir, de expresarse por escrito es crucial para el avance intelectual. 
  • El saber que cuentas con las habilidades y herramientas necesarias para expresarte bien te da seguridad, por lo general cuando no sabes cómo empezar un texto te llenas de frustración y ansiedad.

  • Mejora nuestro léxico. 
  • Tener una buena escritura ayuda constantemente a una mejor comunicación. 

15 ERRORES FRECUENTES EN LA REDACCIÓN DE UN TEXTO

La sintaxis, la gramática, el estilo… Son aspectos que debemos tener muy presentes a la hora de redactar un texto y que, sin embargo,...